El azafrán: un aliado para la producción por moldeo

Estamos frente a un pico de producción, la tensión en planta es máxima, y de repente… ¡Un molde tiene una fuga en el circuito de refrigeración! En 24 horas podremos llevar el molde a reparar, pero hasta entonces necesitamos una solución rápida y sencilla que resuelva el problema de forma temporal… ¿Qué podemos hacer?

El azafrán, algo más que un ingrediente para la cocina
Photo by Mohammad Amiri on Unsplash

¿Por qué será que cuando más urgencia tenemos es cuando surge una avería inesperada? ¿Leyes de Murphy? ¿Entropía? ¿Mala suerte? La verdad es que da igual cual sea la razón: cuando hay una urgencia, necesitamos actuar con rapidez y resolución.

Uno de los problemas que podemos encontrarnos en un taller de moldes es que tengamos una pequeña fuga de agua en el circuito de refrigeración. Cuando esto pasa, evidentemente, hay que sacar el molde de producción, abrirlo, estudiar el problema que tenemos y resolverlo de un modo adecuado. Pero… ¿y si no podemos sacarlo en ese momento? ¿Qué podemos hacer?

Una solución tan antigua como eficaz es utilizar azafrán. De hecho, el azafrán era uno de los ingredientes que antiguamente podía encontrarse en muchos talleres de automoción. La razón es que el azafrán en polvo, debido a su textura, resistencia y tamaño, puede colarse entre los orificios que están originando las pequeñas fugas, taponándolas, y dándonos un tiempo de servicio hasta que podamos retirar el molde para su mantenimiento (o, en caso de que no pueda taponar la fuga, deja un rastro que nos indica dónde está el escape).

Evidentemente, no podemos reparar una gran fuga con azafrán, ni debemos emplear esta técnica como sustituto del mantenimiento preventivo ni correctivo… ¡Pero puede salvarnos de un apuro!

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